Debido a su compleja composición, el uso recreativo y fuera de indicación médica de opioides, alucinógenos, estimulantes o sedantes, puede generar efectos secundarios peligrosos, incluyendo depresión del sistema nervioso central, convulsiones y cistitis ulcerosas.
Consultado en específico por la ketamina, nuestro vicepresidente ejecutivo, Patricio Huenchuñir, indicó que “es un anestésico que, en dosis terapéuticas, puede causar una desconexión del ambiente, una sensación de flotar y una desconexión con el cuerpo y las extremidades”.