La caja de un medicamento es vital pues contiene información sensible como el registro, lote y fecha de vencimiento, asegurando su estabilidad. De ese modo, las farmacias no tienen permitido abrir una caja con fármacos para vender sus tiras por separado.
Al respecto, nuestro vicepresidente ejecutivo, Patricio Huenchuñir, enfatizó que “la única excepción a esta regla es cuando los medicamentos llegan a la farmacia en un ‘envase clínico’, diseñado específicamente para ser fraccionado y que cuenta con las autorizaciones pertinentes”.
Consultado en específico por la ketamina, nuestro vicepresidente ejecutivo, Patricio Huenchuñir, indicó que “es un anestésico que, en dosis terapéuticas, puede causar una desconexión del ambiente, una sensación de flotar y una desconexión con el cuerpo y las extremidades”.